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Buenos Aires, 24 de Noviembre de 2011. (M.C y M) Durante la Convención "Hebrón 2011" tuve una charla con los Pastores Sergio y Beatríz Araya, quienes desde hace muchos años están sirviendo a Dios y pastoreando una iglesia M.C y M en la localidad de Guaymallén, Provincia de Mendoza.

Los Pastores Araya me hicieron saber del duro proceso de enfermedad oncológica que la hermana Beatríz tuvo que pasar, y del grandioso testimonio de fe en su sanidad, lo que me hizo pensar que sería muy bueno compartir este testimonio con otros que quizá en carne propia o en familiares o amigos pueden llegar a enfrentarse con lo mismo.

Una historia difícil, dura y seguramente con lágrimas y mucho clamor, pero con un final de victoria, es la historia de la hermana Beatríz. Ella misma la escribió y la compartimos con Ustedes:

"..Noviembre de 2011, Mendoza, Argentina. Pastora Beatríz Araya: "..Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, Y haced oír la voz de su alabanza. El es quien preservó la vida a nuestra alma, Y no permitió que nuestros pies resbalasen. Porque tú nos probaste, oh Dios; Nos ensayaste como se afina la plata. Nos metiste en la red; Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. 66:12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.." (Salmo 66:8 al 12). El día 9 de enero de 2009, me realizaron una operación, sacando un nódulo de la mama derecha, y ganglios afectados del brazo derecho; ya que tenía un cáncer de mama.

Tuvieron que realizarme quimioterapia, radioterapia, y hormonoterapia. Dios siempre me fortaleció, porque cuando estaba pasando todo este proceso, seguía sirviendo al Señor junto a mi esposo, y debido a la actividad pastoral, continuaba predicando en la iglesia, en radio, haciendo visitas, y dando ánimo a otras personas que estaban con problemas oncológicos.

Es fácil escribirlo ahora, como dice en el libro de Job 11.16 (b) "..O te acordarás de ella como de aguas que pasaron..” Debido a los tratamientos tan fuertes, como la quimioterapia, cada 21 días me tenían que realizar estudios para controlar las defensas de mi cuerpo, también tuve caída del cabello.

Justo en el momento cuando me realizaban el tratamiento de quimioterapia, apareció en la Argentina la Gripe A. Recuerdo que hubo muertos por esta gripe, y aconsejaban a las personas con tratamiento oncológico y con defensas bajas, no exponerse al contacto con otras personas.

Esto no nos era fácil, porque como Pastores debemos estar permanentemente en contacto con las personas, pero nuestra fe y confianza estaba puesta en el Señor, y él me sostuvo, en su eterna fidelidad. Quiero destacar el valor tan grande que tiene el apoyo de la familia, ya que los mismos doctores nos decían que hay tres factores muy importantes cuando uno está pasando una situación como la que me tocó vivir.

1º) Tener una actitud positiva, para enfrentar al cáncer con fuerza y valor.
2º) El Apoyo de la familia. Quiero destacar el apoyo de esposo, mi hijo y mi nuera, además de toda la familia y congregación.
3º) El tratamiento en sí, es decir, la quimioterapia, radioterapia, y la hormonoterapia.

Por eso, al escribir mi testimonio, quiero decirles que si estás pasando por una situación parecida, debes saber que así como Dios me ayudo a mí, el Señor será fiel para darte victoria. "..Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.." Las circunstancias que atravesamos, son parte del proceso. No entregues el control de tu vida a la enfermedad o a la circunstancia que te toque estar atravesando, mantén tu fe y confianza en Dios. ¡No pierdas la esperanza!, y verás el milagro.

El proceso es un tiempo donde el oro se purifica, y solo después de pasar por el fuego. Los diamantes se crean bajo presiones extremas. El proceso hizo de mi una mujer vencedora y victoriosa, y con una fe mas agresiva contra toda incredulidad, declarando, decretando y profetizando tiempos de gloria y de victoria en el glorioso nombre de nuestro amado Señor Jesús. Dios es, y será siempre la fuente de bendición y poder sobre mi vida, sobre el ministerio, y sobre mis descendientes.

Gracias a Dios al cáncer lo vencí, y todo el tratamiento que me tocó pasar, en el nombre del Señor Jesucristo. Hoy estoy sana para la gloria de Dios, y sirviendo al Señor con todas mis fuerzas, y con toda mi amada familia.."

Pastora Beatriz de Araya Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.   Facebook: Pastora Beatriz Araya

Por Daniel García (Servidor de Dios)