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Fue por los primeros años de la década del sesenta, que Oscar Daruich conoció a Samuel Sórensen y a la familia del Movimiento Cristiano y Misionero. Desde ese momento, (que ha recordado en imnumerables oportunidades a traves de sus mensajes), el querido "hermano Oscar" ha transitado toda su carrera en el ministerio como pastor de la iglesia "Bethel" de la ciudad de Necochea, y como presbítero del M.C y M. Derramó su vida y gastó sus autos, viajando por tierra mas de 100.000 Km cada año, estableciendo y confirmando iglesias, visitando a los obreros y predicando en las convenciones. Por eso, alguien dijo de él en forma acertada: "..Un hombre sin horarios, sin clima, sin distancia y sin excusas.." Con la ayuda de su esposa Sara y de sus hijos pastoreó la iglesia "Bethel" hasta el día de su muerte.

El cuerpo de discipulado de Necochea ha sido un fértil semillero de matrimonios que se han establecido en muchas ciudades con el mensaje del evangelio. Mucho se podría decir del "hermano Oscar". De su carisma, de sus increibles campañas evangelísticas, de su amor a Cristo, de su pasión por Argentina, de su apego a la familia, pero en esta oportunidad hemos intentado reflejar algo su pensamiento y de sus mas caros ideales por medio de sus propias palabras, a través de una recopilación de frases que hemos tomado de diferentes cartas de invitación a las convenciones que el mismo envió con el correr de los años. Cada una de estas frases revelan los anhelos del corazón de un verdadero apóstol y esperamos que inspiren una vez mas a muchas vidas.

Un evangelista y formador de obreros: "..En esta convención estaremos orando por varias parejas que saldrán a tomar varias ciudades para Dios y también oraremos por varias campañas evangelísticas...Esta es la hora del gran avivamiento, la hora de la canción ha llegado para nuestra querida Argentina.." (Octubre de 1983).

Un corazón grande para Dios: "..Esta hermosa familia nació con un puñadito de hombres y mujeres. Sencillos, humildes, y sin ningún tipo de preparación intelectual (ni títulos), pero que creyéndole a Dios se lanzaron a predicar el antiguo mensaje de la cruz, sin saber otra cosa que a Jesucristo crucificado. Sin dinero, sin comodidades, sin equipos, pero con un corazón grande para Dios, conmovieron ciudades enteras y establecieron obras de Norte a Sur y de Este a Oeste en Argentina y aún en otras naciones.." (21-9-1988)

Un defensor de la visión: "..yo creo que debemos ser abiertos y uno puede tener amistades, pero que no nos toquen lo que es caro a nuestro corazón. Llamamiento a la vida de fe, dependencia absoluta de Dios, preparar a los obreros por medio del discipulado en la iglesia (casa pastoral) y otras cosas por las cuales debemos defender y pelear por ellas, porque lo que Dios nos dio funcionó, funciona y funcionará en Argentina y en cualquier pais del mundo.." (21-9-1988)

Un hombre quebrantado: "..¡Cuántas cosas hermosas han pasado durante estos años! ¡Cuántas palabras Dios nos ha hablado! ¡Cuántos obreros han sido enviados a los campos! ¡Cuántos momentos de quebrantamientos y lágrimas! ¡Cuántos momentos de hermosa comunión los unos con los otros! Pudiéramos escribir libros de estos encuentros inolvidables.." (21-9-1988).

Un luchador por la causa: "..Y Jesús les ordenó: "..Id y haced discípulos a todas las naciones.." y ¿Cómo lograremos este objetivo? Lograr esto demandará invertir toda nuestra vida, nuestras fuerzas, y todo el dinero que venga a nuestras manos, así lo hizo Jesús y sus seguidores, y ASI LO HAREMOS NOSOTROS, para que el mundo conozca  y reciba esta gloriosa salvación.." (Octubre de 1995).

Un amante de las convenciones: "..nuestra primer Convención junto a la hermana Sarita, fue en el año 1961. Se realizó en la casa del hermano Samuel Sórensen, y los cultos se realizaban en el mismo lugar, en la vieja carpa. Eramos un pequeño grupo de obreros,  y en esa convención escuché al hno Samuel enfatizar sobre la importancia de estar presente desde el principio y hasta el último amén, con toda la familia y el discipulado. Estos consejos quedaron grabados en mi corazón.." (Enero de 1996).

Un servidor de todos: "..He dedicado cuarenta años de mi vida, los 365 días y las 24 horas integramente para servir a mi Dios, a mi Movimiento querido, a mi hermosa familia y a mi amada iglesia de Necochea, y lo seguiré haciendo de esta manera y hasta el último día de mi vida...los espero para plantar junto a ustedes un mojón de VICTORIA y de TRIUNFO y que todos juntos despeguemos en una nueva y gloriosa etapa de triunfos, conquistas y locuras de FE sin precedentes.." (Abril de 2000).

Un consejero incansable: "..La convenciones cumplen en primer lugar el objetivo de fortalecer la comunión fraternal..., la autosuficiencia y la soledad son malas consejeras. No es buen síntoma cuando alguien se corta de la comunión. Por eso, mas que nunca, y conscientes del tiempo que vivimos, acerquémonos con un corazón sencillo y abierto para recibir todo lo que Dios sin duda derramará sobre nosotros. No es tiempo de distracciones, ni mucho menos de mirar atrás. Avancemos en fe.." (20-9-2001).

Un enamorado de la unción: "..ha llegado una vez mas la hora gloriosa de esta gran Convención. Usted sabrá como yo, que este Movimiento nació en pleno avivamiento, con hombres y mujeres enamorados de la gloriosa unción del Espíritu Santo. La unción que pudre todos los yugos.." (2002).

Un loco para Dios: "..nos lanzábamos como "locos de Dios" a la conquista de pueblos, ciudades y naciones. Con unos pocos focos y metros de cables nos lanzamos a realizar grandes campañas donde podíamos ver la mano de Dios salvando miles de almas, y haciendo milagros extraordinarios. Amados, SI o SI tenemos que volver a las armas poderosas...El evangelio cómodo y liviano no conoce estas verdades.." (9-9-2002).

Un ministerio apostólico: "..les saludo en el nombre de Aquel que un dia nos distinguió con su llamamiento y nos tuvo por fiel poniéndonos en el ministerio.." (13-9-2003).

Un amigo y compañero de todos: "..para mi es un inmenso gozo pensar que en pocos días estaré viendo vuestros rostros y estrechándonos en un fraternal abrazo, para fortalecernos mutuamente y ser ministrados con la palabra y el consejo de Dios.." (23-9-2004).

Por Daniel García (Servidor de Dios)