Hoy en día, el ministerio del Pastor es el ministerio mas sufrido y menos reconocido de los que Dios entregó a la Iglesia. Profetas hay, y tienen que levantarse muchos profetas de Dios, como nunca. Evangelistas hay, y deben levantarse más evangelistas, pero el que menos brillo tiene es el ministerio del Pastor. Todos dicen: “..¡Uy! Ahí viene el profeta, a ver qué me va a decir el profeta!..” Yo pregunto: ¿El Pastor es un Profeta o no? ¿O qué es? Si vos como Pastor no eres un profeta, entonces ¿Qué sos? Tal vez no tengas el ministerio profético, pero debes ser un profeta de Dios, que habla de parte de Dios, que dice las cosas de Dios como son. Eso es ser un profeta.
 
A veces, lo que el Pastor hace parece que no es tan relevante como lo que hace un Profeta o un Apóstol. Por ejemplo, hoy mucha gente busca reconocimiento, busca títulos. Que los demás digan: “..Acá viene el Apóstol, el Profeta..” Muchos quieren ser estrellas, pero, ¿Saben como terminan esos? Estrellados. Nadie puede ser nada más y nada menos que lo que Dios quiso que sea.

Aquí en Santiago, hay varios Pastores de los cuales escucho que se hacen llamar apóstoles. No se si serán, pero bueno, yo no me voy a poner a hacer juicio, ni voy a juzgar para bien o para mal. Pero en cuanto a mí persona, (Porque soy un Pastor de muchos años aquí, de cuando prácticamente no había casi Iglesias Evangélicas), todos tienen un reconocimiento por la trayectoria, por el tiempo y muchos me dicen “Apóstol”. Yo les digo siempre: "No es que en nuestra familia del Movimiento no haya Apóstoles. Hay muchos verdaderos Apóstoles". Pero ¿Sabe qué? Nosotros no usamos el nombre, no esgrimimos el título, no estamos acostumbrados a que nos llamen así. Estamos acostumbrados y fuimos formados de otra manera, ¿No es cierto?  No estamos buscando títulos ni reconocimientos. No buscamos eso. Eso no quiere decir que no seamos lo que somos, pero creo que mantener la humildad hasta el fin es algo saludable.

Hace un tiempo atrás vino una hermana de otra Iglesia y se presentó y dijo: “Yo quiero congregarme acá” y le pregunté: “¿Por qué te quieres congregar acá?”  Y me respondió: “..Porque resulta que a nuestro Pastor lo nombraron Apóstol y desde que lo nombraron Apóstol ya no nos atiende más, nos derivó a una hermana de la Iglesia que ella nos atienda porque él es Apóstol..”
Yo pensé, “Que raro ¿No?” Porque si es Apóstol, más trabajo Pastoral tendría que hacer; más tendría que esforzarse por la Iglesia y la obra de Dios; más tendría que entregarse y sacrificarse por la obra del Señor. Entonces nos damos cuenta que hay conceptos tan equivocados ¿No le parece?

Sigo con esto, nuestro ministerio Pastoral no tiene mayor brillo, por ahí no faltan quienes digan: “..¡Ah! Los Pastores son unos sin vergüenzas, unos vivos..” Bueno, siempre hay alguno ¿No? ¡Cuidado con los pastores sinvergüenzas, vivos y aprovechadores, que están detrás de la oveja gorda y de la buena lana y a la que está quebrada y flaca, poco le importa! ¡Cuidado!

Hermanos Pastores, seamos honestos, seamos transparentes, seamos limpios, seamos sanos interiormente. Errar puede errar cualquiera, porque de esto no estamos libres. Ninguno comenzamos en el ministerio sabiéndolo todo. AQUELLOS QUE PENSAMOS QUE UN DIA LO SABIAMOS TODO, NOS DIMOS CUENTA QUE NO SABEMOS NADA COMO DIOS QUIERE QUE SEPAMOS. Pensamos que podíamos llevarnos el mundo por delante, pero no; Dios dice: “..Sí, yo te llamé al Pastorado. Yo te puse, pero caminá tranquilo. No te confíes en ti mismo. No pienses en tu capacidad..” porque nuestra capacidad viene de Dios, no de nosotros mismos. Cuidá tu vida en primer lugar, cuidá tu casa y luego cuidá el rebaño. Porque si tu vida está en desorden, tu casa va a estar en desorden y mucho menos vas a ordenar del rebaño.

Hay cosas que de por sí caen solas. No miremos solamente el aparente éxito, lo brillante del ministerio, los dones, los talentos, el carisma y el “bla bla bla…” ¡Eso no es todo! Es la conducta, es el ejemplo, eso es lo que dice Pedro en su carta apostólica, que no sirvamos a Dios por ningún interés, que seamos ejemplo de la grey en todo. ¿Sabe que? Tal vez nos ha tocado a muchos de nosotros poca escuela, poca letra, pocas cosas para valernos. Y de repente nos vemos que tenemos que enseñar, que guiar, que dar y que Dios nos libre de inventar cosas sino que haya siempre una búsqueda de Dios, una comunión con él continúa para poder tener qué dar al pueblo.

Insisto. Tu ejemplo, tu vida y tu conducta hablan más fuerte que lo que puedas enseñar, que lo que puedas saber de la Biblia. La conducta y la trayectoria de una vida consagrada a Dios. Limpia, honesta, que ama. Que ama aún a los que no lo aman, porque siempre va a haber alguno que no nos quiere, por la razón que sea, pero el amor cubre todo.

En la Iglesia no se hace política, no se desacredita a uno para levantar al otro, es el amor el que debe reinar, la comprensión, el ejemplo, el testimonio. Si nosotros no tenemos buen ejemplo y nos damos cuenta que hay cosas que están pasando, que no son agradables, no podemos enojarnos con la gente y decir: “..¡Ah! ¡Estos son unos chismosos! ¡Son unos charlatanes! ¡No me quieren!..” Yo te digo: "Pará un poco para revisar el asunto" ¿Será realmente así? O será que en nosotros hay alguna falla y no la reconocemos, y no estamos siendo una bendición para la Iglesia, para el pueblo, para nuestras ovejas.

Digo "nuestras", pero tampoco es así. Las ovejas son de ÉL, no son nuestras, y si alguna se te va, pregúntale a Dios por qué se fue, y pedíle a Dios que la bendiga. En lo que a nosotros nos toca, tengo casos que han sido discípulos que hoy no están con nosotros, están con otra familias, y haciendo la obra con otros. ¿Usted piensa que yo estoy mal? Si los encuentro los abrazo, los beso, los bendigo. Yo no soy el dueño de sus vidas, hice mi parte, el dueño es Dios y a Dios rendirán; pero que Dios nos ayude a ser Pastores fieles.

Vuelvo a decir, este ministerio no tiene tanto brillo como otros, pero no debe interesarnos eso. Siempre lo digo, viene el evangelista, mueve multitudes, milagros, sanidades, y todo el mundo dice: "..¡Gloria a Dios! ¿Cuándo va a volver otra vez?.." Se va él y quedas vos ahí, para "remar" con los que quedan o con los que se fueron, porque por ahí en lugar de ganar se nos van algunos. Ahí estas, para pelear y para seguir. Viene el profeta y habla cosas y todo el mundo exclama: “..¡Aleluya! ¡Gloria! ¡Qué palabra!..” Se va el profeta y vos tenés que seguir. Lamentablemente, la tendencia  de hoy es correr detrás de lo espectacular, pero que Dios nos ayude a mantenernos.

Queridos Pastores, si no has logrado lo que tu alma anhela, no aflojes. No digas: “..Este no debe ser el lugar, me voy a otro lugar, aquí me pusieron..” Muchos dicen: “..¡No debe ser este mi lugar! ¡Aquí no pasa nada! Aquí estoy por obediencia..” Y SI ESTAS POR OBEDIENCIA ESTAS BIEN, SIGUE ADELANTE. No te quejes, sigue adelante, que "..los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.." SIGUE. SE FIEL A DIOS. SE EJEMPLO EN TODO. Como le dijo Pablo a Timoteo: "..sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.."
¡Tienes que ser ejemplo! No digas: "..Ya no puedo soportar esta carga, no puedo aguantar a esta gente todo el tiempo. Van a saber que yo soy hombre también.."

Y si, a veces se pone difícil, pero al diablo no se lo pelea con las armas de él, nunca le vas a ganar al diablo peleándole con sus propias armas, jamás. Vas a ganarle con las armas espirituales, con las armas de Dios, con las que El te ha dado. Si alguien no te quiere lo vas a ganar con amor, no peleándolo. Si alguien habla mal de ti y lo que dice es mentira, no te preocupes para nada, porque la mentira tiene patas cortas. Ahora, a veces nosotros usamos una media verdad que en conclusión es una mentira; No usemos medias verdades. Lo negro es negro y lo blanco es blanco. Si o no. Nuestro modo de hablar sea SI y NO. Porque lo que no es así procede del mal, la Escritura dice así. Si alguien comenta algo que está lejos de la verdad, no te preocupes, sigue adelante, déjalo, pero si es verdad preocúpate, no para pelear sino para arreglar tu situación, para poner en orden aquello que no estaba bien.

Le hablo a los Pastores, pero hay muchos que van a ser Pastores, que están en la obra trabajando. Hay aquí obreros, maestros, hay gente que está colaborando en la obra, que Dios va a levantar y que tienen que saber como son las cosas. ¡Tenemos que saberlas! Y todo aquel que ama a Dios y a la obra de Dios y desea servir al Señor, tiene que observar una conducta honesta, limpia, transparente. Tiene que mostrar frutos, ser humilde. La humildad no es debilidad, la humildad es una virtud del Espíritu de  Dios. Jesús era humilde y manso y tenía toda la autoridad de Dios sobre él. Ser humilde no es ser un  tonto ni inútil. Ser humilde es una gran bendición de Dios.

Así que, Pastores, aquí estamos, y siempre estaremos para decir: “Señor háblanos” Quizá usted piense: “Pero yo ya soy una persona mayor, ya soy viejo” ¿Y qué importa eso? Si somos viejos y  no hemos aprendido alguna vez vamos a aprender. Si somos sencillos y humildes vamos a aprender, porque siempre, hasta el fin, tendremos cosas que aprender. Amén.

Pastor Samuel Laborde