Que Dios les bendiga. Estoy contento de poder estar aquí con ustedes compartiendo este Congreso. Recién vuelto de la luna de miel, así que más que feliz. Hace aproximadamente veinte días nos casamos y comenzamos esta nueva etapa que será maravillosa. De todos los que organizaron este Congreso fui el que menos trabajó, ya se darán cuenta por qué, estábamos con todos los preparativos para la boda, así que mientras los chicos se juntaban para organizar todo el Congreso, yo estaba al tanto, pero no pude participar en la organización.

Y después, cuando me dijeron el tema de la fecha, lo único que quería era estar participando de este Congreso, y Dios fue fiel. Llegamos el lunes a la Argentina, estuvimos en Cuba donde Dios nos permitió vivir una experiencia muy linda. Más allá de todo lo que uno puede imaginarse en cuanto al turismo, el descanso, las cosas lindas por conocer; lo más lindo fue poder ver cómo estaba la Iglesia en ese lugar.   
Y como les dije recién, el lunes llegamos a la Argentina, y esa misma noche tenía una cena con los pastores, y uno de los pastores que estaba charlando conmigo me dijo una frase que me quedó: “..Que se haga habitual en tu vida que Dios te sorprenda..” Le dije: “..No era nuestra idea, pero Dios nos sorprendió..” Creo que Dios quiere colocar en el corazón de cada uno, esa capacidad de dejarse sorprender por Dios. Es lo que Dios está buscando en cada uno de nosotros, un corazón deseoso y hambriento por algo nuevo de Dios.
 
Creo que en este Congreso hay muchos jóvenes que Dios está buscando para introducirlos en una vida espiritual, dejándose sorprender cada día por Él. Cuando uno comienza a caminar y a servir a Dios son habituales algunos interrogantes como adolescente, como joven, pero en algún momento tenemos que tener ese encuentro personal con Dios y ahí viene la palabra que te dice: “..Te voy a usar. Te voy a llevar por distintos lugares..” y uno mira sus propias limitaciones y debilidades, y dice: “..¿Cómo va a hacer Dios para usarme? Me siento tan limitado, con tantas fallas..” pero Dios quiere que aprendas a confiar que aquel que te eligió será fiel en cumplir. 
 

El llamado de Dios sobre tu vida
Hay una expresión en el primer capítulo del libro de Jeremías que quería compartir, y que dice: “..Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí; y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Y yo dije: ¡Ah! ¡ah Señor Jehová! He aquí, no se hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envié irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar..” (1)
 
Dios te ha elegido y su mano está sobre tu vida. Aunque no lo entiendas, y aunque te preguntes: “..¿Cómo va a hacer Dios para usarme?..” Le pasó lo mismo a Jeremías. Y Jeremías era un hijo de profeta; o sea, que de las cosas de Dios ya entendía. Sabía bien como era el tema del ministerio; Pero sin embargo, cuando viene el llamado, él le dice dos cosas a Dios: “..No sé hablar y soy niño..” Esas son las respuestas que quizás le has dado a Dios cuando sentiste su elección sobre tu vida. Muchos adolescentes podrán decirle: “..Cuando sea grande voy a servir a Dios..”; pero Dios te está diciendo: “..No digas “soy un niño” porque te he elegido y pondré mis palabras en tu boca..” Yo estuve orando mucho tiempo por el Congreso y entre las cosas que uno le pregunta: “..Señor, ¿Qué es lo que vamos a compartir con los chicos?..”
 
No tengo duda que Dios va a poner una marca de fuego espiritual en tu corazón, y que muchos de ustedes van a llamar la atención de Dios. Pero, ¿Cuándo vuelvas qué vas a hacer? ¿Qué vas a ser cuando entiendas que has sido un elegido de Dios? Cuándo después del lunes vuelvas a tu ciudad  y entiendas que Dios te llamó, que te eligió y que la unción de Dios están sobre tu vida. Es ahí donde vos tenés que decirle a Dios: “..clarificá el propósito de ese llamado..” Y es ahí cuando Dios empieza a ver que no solo viniste buscando un encuentro, una marca y un sello, sino que viniste buscando algo más que es SER USADO POR DIOS. Yo creo que eso es lo que Dios quiere, despertar en tu corazón en un deseo de comenzar a apasionarte por estar con él, y que en esa intimidad el determine en tu vida los pasos a seguir en tu llamado. 
 
Me gustaron las dos cosas más importantes que puntualizó el Pastor Solís: “..Estamos en esta vida y en el ministerio para alcanzar intimidad con Dios y almas para su reino..”. Es que la clave de la vida cristiana es pasar tiempo en la presencia de Dios para que seas impulsado a ganar almas. Y eso es lo que Dios quiere, que éste no sea sólo un Congreso donde has recibido de Dios, sino que Dios quiere despertar en tu vida una pasión por los perdidos, por los que sufren. Eso es lo que tenía Jesús, compasión por la gente. Me gusta mucho estudiar la palabra, pero me pregunté muchas veces ¿De qué sirve aprender la palabra? ¿De qué me sirve haber estudiado tanto tiempo en un seminario de teología si no tengo compasión por los perdidos? ¿De qué me sirve escudriñar las escrituras y saber mucho de teología si no siento nada por el que está sufriendo sin conocer a Dios? 
 
 
Viaje misionero a la India
Y eso es lo que Dios quiere colocar en esta mañana en tu corazón; que te llenes del Espíritu Santo, que tengas una palabra y una marca de Él, pero lo más importante es que Dios coloque en tu corazón una pasión por el que está sufriendo. La necesidad está afuera. Todo esto lo comencé a comprender mejor cuando Dios me permitió en el mes de Enero visitar la India. Un amigo el año pasado ya me había extendido la invitación, y él me dijo: “..Hay un proyecto visitar la India, hogares de huérfanos, escuelas, etc..” Y cuando me llegó la invitación le dije: “..Bueno, vamos..” Me dijo: “..Vamos a ir en vacaciones de invierno..”
 
Pasaron las vacaciones y el viaje no se dio. Yo me estaba informando un poco sobre la Iglesia en India. Lo difícil que es predicar la Palabra, la persecución a los cristianos, y dentro mío había sentimientos encontrados. Por un lado quería ir, pero por otro lado pensaba: “..¿Y si no vuelvo?..” Así que este amigo me dijo: “..Ya está todo ok, nos vamos en Enero..” Y ahí empecé a orar de verdad, yo le había dicho que sí pero pensando que no iríamos nunca. Así que, como les dije, empecé a orar y a buscar una palabra que clarifique mi corazón: “..¿Voy porque quiero o es Dios quien me lleva?..” 
 
Con esas luchas en mi corazón le digo a mi papá: “..¿Cómo voy a entender que Dios me lleva? ¿Y si no es de Dios?..” Ya tenía un poco de miedo. Me dice: “..Mirá, es sencillo. Te vas a hacer los papeles, los trámites, los pasajes y si todo está encausado es porque Dios permite el viaje. Si no es de Dios, algo va a salir mal, se va a truncar, a suspender, algo va a pasar. Pero si todo va encaminado es porque Dios te lleva..” Así que se encaminó todo. A una semana del viaje, había un Pastor de visita en mi casa y yo estaba con esos miedos. Estábamos cenando y le dije: “..¿Puede orar por mí?..” Y antes de orar, me mira y me dice: “..Dios quita todo miedo de tu corazón. Quedáte tranquilo porque Dios te lleva..” Esa oración trajo una paz a mi corazón, lo llamé a mi amigo, y le dije: “..Ahora sí, estoy seguro, vamos..” Así que, viajamos a Nueva Delhi, la capital de la India, y desde que llegamos comencé a sentirme sorprendido. 
 
Lo primero que nos dijeron: “..Sáquense el concepto de occidente, tenemos una cultura y una manera de vivir muy distinta a la de ustedes..” Todo lo que vean les va a parecer muy extraño. Todo era diferente, la vestimenta, la forma, la cultura. Nos alojamos en un hotel, salgo al balcón y veo dos personas hinduistas con una víbora en el cuello. Pienso: “..Debe ser de mentira..” Y asustaban a la gente pidiéndole dinero con la víbora en la mano. Entonces bajamos y mi amigo pregunta: “..Le hago una pregunta, había dos personas en la puerta con una serpiente en el cuello ¿Es de mentira?..” El hombre se sonríe y le dice: “..No. Es de verdad..” 
 

La cultura de paganismo, idolatría y brujería de la India
Allí comenzó nuestra visita. Entendimos que la idolatría, el paganismo, la brujería y el ocultismo son muy fuertes en ese lugar. Desde la capital viajamos al sur, a un lugar donde estaba un Pastor esperándonos. El tiene un colegio, un hogar de huérfanos y muchas Iglesias que a lo largo de treinta y cinco años su padre fundó en su ministerio. Así que, cuando llegamos, nos dieron una gran bienvenida y al otro día comenzamos a visitar iglesias en diferentes lugares. Visitábamos tres o cuatro pueblos por día y predicábamos en cada uno. Vimos sus carencias, su pobreza, su falta de higiene, su cultura y lo peor, su tremenda idolatría, que lo único que ha hecho es poner un velo en su corazón, para que no puedan ver la situación en la que están viviendo.
 
Así que, mientras andábamos en distintos pueblos predicando, podíamos ver cosas que Dios nos iba enseñando. Y que también, al mismo tiempo producía un gran gozo en nuestro corazón, aunque en muchos momentos me preguntaba: “..¿Qué estoy haciendo acá, tan lejos de mi casa?..” Pero vino con fuerza a mi corazón lo que el Pastor nos dijo la primera vez: “..Ustedes son la respuesta de las oraciones de mi corazón de hace muchos años. El Espíritu Santo me dijo: En el año 2014, voy a traer personas desde muy lejos para demostrarte que te tengo presente. Y ustedes son la respuesta de esas oraciones..” 
 
Nosotros no lo podíamos creer y él me dijo: “..Yo ya sabía que ustedes iban a venir porque el Espíritu Santo me lo dijo..” Y ahí es cuando yo empecé a pensar: “..Qué privilegio es estar en este lugar..” A pesar de la necesidad, la pobreza y tantas cosas que vimos. Hay casas que no tienen cocina ni baño; pero así viven, es la cultura de ellos. En más de una oportunidad me pregunté: “..¿Qué estoy haciendo acá?..” Y venía con fuerza a mi corazón: “..Jesús también estaría acá..” Yo no sabía ni para qué había viajado, pero estando allí comencé a entender muchas cosas. Y pude ver cómo a pesar de la gran necesidad, y de la prohibición que existe sobre el evangelio, hay hombres de Dios que se la están jugando el todo por el todo. Estuvimos aproximadamente veinte días predicando en distintos pueblos y ciudades. Recorrimos a lo largo de un mes cinco o seis ciudades y en cada ciudad nos recibían Pastores y Misioneros. 
 
Entre tantas experiencias que viví, les cuento que una noche me tocaba predicar al aire libre, en el techo de una casa. Y ellos no tienen cocina ni gas para cocinar. ¿Cómo cocinan? Bueno, el excremento de la vaca lo usan para hacer fuego. Imaginen ese culto con un olor tremendo, cocinando en un patio. Yo estaba en la terraza, los hermanos cantaban sentados, Todo era atípico para mí. En un momento me sentí mareado, me dolía todo y le digo a un chico: “..Decíle al Pastor que me siento mal, estoy descompuesto, no voy a predicar..” Lo único que quería era volver a la habitación, y cuando volví vomité hasta el otro día. Teníamos que ir a visitar y dar una charla a los padres de los chicos. Y el Pastor me dijo: “..Si te sentís mal quedáte acostado..” Cuando vuelve al mediodía yo seguía mal entonces le dice él a mi amigo: “..Decile que ore, quizás los brujos de donde fuimos anoche le habrán hecho un trabajo..” ¡Uy! Cuando me dijo así, quería cambiar el pasaje y volverme. “..Si no se mejora lo vamos a llevar al hospital..” dijo muy tranquilo. 
 
Así que me asusté más todavía y me puse a orar. Quería llamar a la Argentina y pedir oración a todos. Me arrodillé, empecé a orar y entendí que era algo espiritual. Me fui a duchar, cuando salgo de ducharme quedé totalmente sano. Le digo a mi amigo: “..No me duele nada, no sé qué me pasó, era espiritual..” Ahí comencé a entender cómo era la fuerza satánica que se mueve en ese lugar; y ahí el Pastor me dice: “..Cuando ustedes llegaron, no les quería explicar el ambiente espiritual del lugar para que no se asusten, pero hay mucha brujería. Eso es normal aquí. No se asusten..” Y me dice: "..Puede ser que en las calles si los distingue algún brujo pueda hacerles un trabajo.."
 
Nos sorprendía que no nos dejaran ir solos a ningún lado y él nos dijo: “..No los dejo salir solos porque ustedes no conocen donde tienen que andar..” En una oportunidad íbamos por el centro en una avenida caminando con mi amigo y el Pastor delante de nosotros y vi, literalmente, a una persona que nos miraba en forma desafiante. Y la persona se nos acerca a una distancia de dos metros y hace el movimiento como que nos tira algo pero en la mano no tenía nada. Entonces mi amigo mueve el pie para adelante y dice: “..¡Me pegó, me pegó!..” Y yo digo: “..¿Cómo que te pegó si no te tiró nada?..” Y cuando levanta el pie tenía algo negro en el pantalón. Lo llamo al Pastor y le digo: “..Mire Pastor..” Y dice: “..No es nada, es una brujería nomás..” 
 

“..Que la Argentina ore mucho por nosotros..”
Así que en ese lugar estábamos y el Pastor me dice: “..Yo estudié en el seminario en Singapur y cuando terminé le dije a Dios: Dejáme aquí, no vuelvo más a la India..” Pero Dios me dijo: “..Tu papá está muy grande, le quedan pocos años de vida. La obra la vas a seguir vos..” Él tiene treinta y dos años y me dice: “..Mi papá tiene sesenta y cinco obras en distintas aldeas y cuando volví a la India Dios me dijo: “..Desafíame con algo grande..”,  y yo le dije a Dios: Quiero cien aldeas. Por eso me quedé en la India con el deseo de seguir abriendo obras.." Era cómo que Dios me decía: ¿Y vos que estás haciendo en Argentina? 
 
En algún momento él me dice, entre las charlas que teníamos: “..¿En la Argentina también está prohibido predicar?..” “..No. En Argentina tenemos mucha libertad..” le dije. “..¡Me imagino la cantidad de Iglesias que deben tener!..” me decía él. "..¿Cómo se llama tu ciudad? ¿Y ya la tomaste toda?.." Me preguntó. Y no sabía qué responderle, y él me dijo: "..Antes de irte te voy a pedir algo, que la Iglesia de Argentina ore mucho por nosotros.." Nos íbamos a visitar a otros misioneros y él me dice: “..¿Sabés por qué no han sentido mucho la fuerza satánica? Porque desde que llegaron un grupo de veinte hermanas están orando y ayunando las veinticuatro horas por ustedes..” “..Estamos para mantenernos en pie frente a la opresión satánica; nosotros vivimos de rodillas, me dijo. Todas las noches hacemos vigilia en distintas Iglesias..” 
 
Yo le dije un día al Pastor, al padre de él: "..¿Pastor, usted nunca duerme?.." "..¡Si! Duermo tres o cuatro horas por día.." Me dice: “..Me gusta estar de rodillas por la noche..” Ahí empecé a entender. Yo pensaba: “..Que Dios despierte esas cosas en nuestros corazones..” Hay vidas que entendieron bien claro para qué Dios los eligió. 
 

Misioneros en India, Africa y Afganistán
Nos fuimos a otra ciudad, donde estaban unos misioneros que también están sirviendo a Dios y en esos días se iban al África. Así que el misionero nos llevó a distintas Iglesias a predicar pero a mí me gustaba hablar con él porque él me contaba: “..Trabajé de manera encubierta durante cinco años con mi esposa, rescatando chicas de la prostitución que estaba atrapadas en redes de tratas. Tres veces intentaron asesinarme y a pesar de todo sigo predicando. El mes que viene voy a África a abrir una obra..” y ahí el me empezó a compartir un montón de cosas mejor todavía de las que no entendía. Entonces yo le decía: “..Lo que no entiendo es cómo este país, el segundo más poblado del mundo, es tan pobre..” Y él me dijo: “..Es sencillo. Este pueblo es tremendamente idólatra, por eso, hay una maldición satánica sobre esta tierra..” 
 
Entonces me dijo: “..No intentes entender muchas cosas en cuanto a la religión de nuestro país. Todo está basado en el miedo. Si no le ofrendas esto a tal dios te va a pasar algo malo. Si no cumplís se va a morir un ser querido. Entonces, la gente vive envuelta en el miedo y está esclava de toda esa opresión satánica..” Cuando comencé a entender mejor todas esas cosas yo le dije al hermano: "..¿Cómo es que usted predica en las calles si eso está prohibido?.." "..Porque es lo mejor que puedo hacer.."  Entonces yo le dije: “..A la Argentina llegan videos de Pastores que los matan por predicar ¿es cierto?..” 
Y me dice: “..Sí, es cierto. Hace unos diez días mataron a un Pastor en una plaza a ochenta kilómetros, lo prendieron fuego..” 
Entonces le dije: “..¿Y la justicia?..” 
Y me dice: “..¿Qué justicia?..” 
y le digo: “..No sé ¿La policía?..” 
Y me responde: “..Lo que Dios tiene que hacer es cambiar las leyes, porque cualquier acto relacionado con la religión fuera del hinduismo está condenado y penado por la ley. Después que murió ese Pastor, la policía llevó preso a los asesinos y les preguntaron: ¿Por qué mataron a ese hombre?..” 
Y le dijeron: “..Estaba violando las leyes del hinduismo..” 
“..Ah, bueno muy bien. Gracias por hacerlas cumplir, salgan en libertad..” les dijo la policía.
“..Ese es el precio de mantenerse fiel predicando la Palabra en este país, pero no le tengo miedo a los peligros. Yo sé quién me llamó..” Y eso fue una de las cosas que más me impactó, su convicción. Y me dijo: “..Mañana vas a ir a un lugar donde el chico es profesor así como vos. Tiene una escuela y te van a estar esperando en la ruta..”
 
Fuimos y era un chico joven de treinta años. Cuando fuimos a conocer la "escuela" eran dos piezas amplias nada más, y eran como trescientos chicos. Le pregunté al Pastor: "..¿Por qué permitís que hayan tantos chicos?.." Y me dice: “..Lo que pasa es que los padres los meten acá adentro y aunque les digo que no hay lugar los traen igual, porque de otra manera estarían todo el día en la calle..” Y al lado de la escuela está la Iglesia, que también es la casa de ellos.
 
Yo pregunté: “..¿Cómo empezaron esta obra?..” Y me dijo: “..En realidad ella quiso empezar (Señalando a su esposa, una chica de veintiocho años) Ella es huérfana; se crió en la calle, y cuando conoció a Jesús lo único que quiso es ayudar a los chicos que están en las calles. Dios puso el sentir en ella de abrir la escuela para que los chicos en vez de que estén en la calle puedan estar en la escuela. A veces no tenemos ni para pagar los sueldos a los maestros, pero Dios siempre suelta los recursos..” Y me dice: “..Durante cuatro años todo el barrio se enteró que éramos cristianos y nos apedreaban, nos rompían los vidrios de la casa. Yo llamé a mi Pastor y le dije: Pastor me quiero ir, me insultan en la calle, me rompen los vidrios de la casa. Y el Pastor le dijo: -Quedate ahí porque Dios te puso- Y le hice caso al Pastor y sin entender mucho me quedé. Así que a medida que nosotros orábamos por los niños, un niño le fue contando al padre, ese papá vino y nos pidió oración y nos mantuvimos y hoy treinta o cuarenta papás de los chicos se congregan con nosotros..”
 

Orando a favor de la India
Entonces le digo: “..¿Cómo fue ese llamado de parte de Dios?..” Y me dice: “..Yo nunca me imaginé que iba a ser Pastor..” Yo no entendí nada. Fue la necesidad de la gente golpeando mi puerta. Así empezó todo. Y cuando le iba a pedir que ore por mí, él me dice: “..¿Pueden orar por mí?..” Oramos por ellos y nos fuimos para otro lugar. Y así anduvimos visitando bastantes lugares. Pero para no hacerlo muy extenso, la última noche antes de venirme, el misionero que nos alojó en la capital, en Nueva Delhi, me dijo: “..Hacéme todas las preguntas que necesites saber antes de volver a la Argentina y quiero dejar tres pedidos de oración para que en la Argentina oren por nosotros. 1) Que Dios cambie las leyes. 2) Que Dios traiga un avivamiento porque la venida del Señor está pronta y este gran pueblo se va a perder.  3) Que haya jóvenes como ustedes que quieran venir a predicar la Palabra a esta nación. Sé que no es fácil. Sé que no cualquiera quiere venir a predicar a estos lugares por los peligros, por las enfermedades; pero Dios quiere despertar misioneros en distintas partes del mundo..” 
 
Y yo le dije: "..Sí. Yo lo creo también.." Y una de las preguntas que le hice y fue la que más me impactó y quiero que a ustedes les quede presente como un desafío. "..¿No tenés miedo que en algún momento te descubran y te maten?.." Y él me mira y me dice: “..No. Yo a lo único que le tengo miedo es que cuando esté en la Presencia del Señor, él me diga: Fuiste un cobarde, tenía muchas cosas para hacer con tu vida y no las cumpliste por cobarde. A eso le tengo miedo. Porque yo sé que Dios a los misioneros nos da un corazón diferente..” Y se puso a llorar y me dice: “..No estoy llorando ni por tristeza, siento una pasión en mi corazón. Hace dos días se fue un misionero a Afganistán y él y su familia viven escondidos para que no los descubran. Cuando los descubren no solo los matan, sino que primero los humillan delante de todo el pueblo. Este misionero, antes de irse, me dijo: Oren por nosotros, porque al volver tenemos que cambiar de casa cada tres meses, con una identidad cambiada. Ellos sufren más que nosotros. Pero te voy a decir una cosa: Sé que voy a morir en el campo de batalla. Sé que en algún momento me van a descubrir. Sé que en algún momento voy a ofrendar mi vida por esta causa pero ¿Sabés qué? Será el día cuando el Señor me diga: No fuiste un cobarde, fuiste fiel a este llamado, en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te voy a poner..”
 
Impactado por estas palabras, le dije a Dios: “..¿Qué nos pasa en Argentina? ¿Cómo puede haber personas que arriesgan tanto su vida por mantenerse fiel y nosotros que tenemos libertad no le predicamos a nadie? ¿Hay un evangelio cambiado? ¿Ellos tienen otro Dios? ¿Qué nos pasó?..” 
 

“..Dile a Argentina que somos hermanos en la fe”
Muchas veces, en Argentina nos preocupamos por un renombre, porque te lleven a predicar a tal lugar, porque prediques en un congreso o en otro evento, y esta gente tan desconocida en el mundo pero tan cerca del corazón de Dios. Y yo quiero creer que en esta mañana Dios va a levantar muchos chicos con un llamado misionero. Cuando estuvimos en Cuba me pasó lo mismo, lo único que yo quería era conocer una Iglesia para ver cómo era la Iglesia en ese lugar. Y de manera sorpresiva Dios hizo que nos encontremos con dos chicos brasileros y los chicos me saludan y me dice: “..Soy misionero, tengo treinta años, ella es mi esposa y vinimos a Cuba porque queremos sentir en carne propia el dolor de este pueblo. Nos vamos a una Iglesia ahora ¿querés venir?..” Le digo: “..Vamos..” Recién lo conocía y a los diez minutos estábamos en una Iglesia. 
 
En Cuba también está prohibido el evangelio. Cuando llegamos a esa Iglesia, el Pastor con alegría nos recibió y me dijo las mismas palabras que el Pastor en India: “..Mi corazón está cansado, me siento muchas veces sin fuerzas, pero yo sabía que Dios tenía un regalo para mi corazón y son ustedes. Yo quiero que mañana prediques, voy a llamar a los vecinos para que haya culto..” Y organizó un culto el día miércoles, que no era día de reunión. Estaba lleno el salón, pudimos compartir la Palabra para alegría de ellos, primero por vernos a nosotros, después por el mover del Espíritu. Después de comprobar esa linda experiencia el Pastor me dijo: “..Mañana quiero que vengas porque la Iglesia te va a hacer una cena..”
 
A pesar que están pasando muchas necesidades, cada hermano que venía para compartir traía algo. Uno un poco de arroz, otro compartía verduras y así armaron una cena. Eran como veinte en una casa muy humilde y ahí el Pastor me empezó a contar las cosas que están padeciendo. “..Dios tiene que sanar nuestra tierra..” Y esa fue la Palabra que le predique en la noche que estuve: “..si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra..” (2) y él me dijo: “..Yo sé que de algún lado vendrá la salida de Dios. Pero quiero que te lleves esto a la Argentina, seremos diferentes por la ideología política, seremos diferentes por el sistema que estamos presos acá, pero dile a Argentina que somos hermanos en la fe..” 
 
Dios quiera encender una carga en chicos de Argentina que vengan a ministrarnos, a misionar estas tierras donde es tan difícil predicar. Y él me dijo: “..Lo más duro para mí es cuando muchas veces no tengo para comer y me encierro en la Presencia de Dios tres horas, cuatro horas; y cuando salgo de la Presencia de Dios mis hijos no tienen para comer. Y no es que me duele porque yo sé con todo mi corazón que algún momento Dios va a traer un avivamiento. En algún momento Dios va a despertar personas que tengan carga por Cuba, como por India, y los va a impulsar a ver la necesidad que están viviendo en otros lugares; y Dios va a encender el corazón de muchas vidas que le puedan decir a Dios: “..Señor, ¿Qué estoy haciendo con lo que un día trajiste a mi corazón?..”..” 
 
Por eso, yo creo que en esta mañana Dios tiene que despertar algo en tu corazón. Si desde que has conocido al Señor solamente te has preocupado para Dios te bendiga, te llene, te de dones, te hable, pero ¿Solo eso es para vos? Yo creo que Dios quiere encender el corazón de muchos en la familia Movimiento Cristiano y Misionero. Y si nunca soñaste con ser un misionero, Dios quiere en esta mañana poner este sueño en tu corazón. 
 

Representantes de Jesús a las naciones
Si nunca te imaginaste predicando en otras naciones llevando la Palabra, Dios quiere en esta mañana colocar un sentir en tu corazón. ¿Sabés por qué muchas veces estamos distraídos y no podemos mantenernos fieles? Porque no tenemos un objetivo en el cual decirle a Dios: “..Hasta que no cumplas en mi vida ese sueño no voy a detenerme..” Y ese sueño puede ser un país. ¿Sabés qué tenés que preguntarte? “..Señor ¿Hoy donde no es predicada tu Palabra? A mí me gustaría predicar allí..” ¿Sabés por qué? Porque Jesús iría a esos lugares. Y lo que nunca nos habíamos dado cuenta es: Yo soy el representante de Jesús. Yo soy la imagen de Jesús para aquellos que no lo conocen. Y ¿Qué has hecho con esa imagen? ¿Cuánto lo estás reflejando a Jesús? 
 
Quiero leer un versículo para terminar en el libro de Ester ¿Cuántos conocen la historia de Ester? Huérfana, el tío la lleva al palacio. Estaban por buscar una nueva Reina. La eligen como Reina, pero siempre el enemigo se levanta. Firman un edicto que todo el pueblo judío debía morir. Así que el tío le dice: “..Vos sos la carta de nuestra salvación. Tenés que presentarte delante del Rey y decirle lo que ha pasado..” Y ella dice: "..Pero el Rey no me llamó, si me llega a ver el Rey y no extiende el cetro, me van a matar.." Y el tío le escribe una carta y le dice: “..Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; más tú, y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?..” (3)
 
Esta es la pregunta que Dios te está haciendo en esta mañana. Le dice en otras palabras: “..Vos sos la carta de nuestra salvación; pero si no te animás, salvación vendrá de otro lado y vas a perecer por cobarde..”  Hay mucho pueblo por salvar, muchas vidas por alcanzar, y la pregunta es ¿Quién sabe por qué Dios te trajo para que escuches esta palabra? A través de tu vida muchos pueden salvarse. A través de tu vida muchos pueden alcanzar la salvación, estás ante la oportunidad que Dios te da de poder marcar la historia de tu vida y la salvación de muchos. 
 
Cuando uno estudia la vida de José, que tuvo que pasar por tantas cosas; la traición y la maldad de sus hermanos me gusta mucho la expresión, que él dice: “..Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo..” (4) Yo no sé cómo has llegado a este Congreso, con cuántas expectativas viniste pero lo único que puedo decirte es que hay un llamado de parte de Dios. En algún momento Dios te va a poner en un lugar de privilegio, para que salves y traigas vida a mucho pueblo. Dios está buscando una generación de valientes, que se animen a entrar en los lugares donde hoy es tan difícil de predicar. 
 

Misioneros en Arabia Saudita y Siria
Y saben que en esa noche de lunes cuando fui a compartir la cena habían dos jóvenes; uno de unos treinta años vestido de una ropa de Oriente y él dice: “..Vengo a pedir oración porque en Enero me voy con toda mi familia a predicar a Arabia Saudita, con tres nenas. Y ustedes saben que en Arabia Saudita se financian todos los atentados del Islam..” Y él dice: “..Aunque sea una tierra difícil, Dios puso ese llamado sobre mi vida..” Tenían que verlo, le brillaba la cara. Y dice: “..Lo único que les pido es que no se olviden de orar por mí y por mi familia porque nos vamos a esa tierra a predicar el evangelio de Jesús..” 
 
La otra chica dice: “..Yo vengo a pedir oración porque el siete de Diciembre nos vamos como misioneros a Siria, donde está la guerra. Treinta jóvenes de Argentina vamos como ayuda humanitaria y vamos a estar trece días trabajando en medio de la guerra, del desastre y vamos como ayuda y para predicar; Lo único que les pedimos es que nos cubran en oraciones, no queremos que nos descubran..” Y una frase que dijo el chico me quedó: “..Oren para que Dios confunda al enemigo y no nos puedan ver, que no nos puedan distinguir, pero que podamos igual predicar..” 
 
Y yo digo: ¿Dónde está la juventud del Movimiento? ¿Dónde está la juventud que se va a llenar del Espíritu Santo? ¿Dónde está la juventud que a partir de este congreso le pueda decir a Dios?: “..¡Señor, no quiero vivir un evangelio mediocre!..”  No vivas un evangelio de rutina, porque la rutina y la mediocridad te van a llevar a la nada, pero en esta noche algo tiene que pasar en tu corazón. De este congreso tenés que llevarte una palabra y una marca, que sea para predicar su palabra a donde Dios quiera. Y esta palabra es para aquellos que sienten que Dios quiere encender sus corazones con un espíritu de valentía. 
 

A todos los jóvenes del Movimiento Cristiano y Misionero
Si el Movimiento es Misionero, entonces Dios tiene que comenzar a preparar una nueva generación de misioneros; apasionados por evangelizar, por predicar, sin miedo a los peligros, al infierno, al islam, a nada. Que le digan a Dios: “..Estoy dispuesto a dar mi vida por esta causa..” ¿Sabés cuál es la clave? Que te enamores de Jesús y lo conozcas en la intimidad. Cuando volvía de la India (Treinta horas de vuelo) le pregunté a Dios en el avión, ¿Dónde están los jóvenes de Argentina predicando en esos países del mundo? (¿Saben cuántos años tienen los pastores en India? 32-30-30-28-33. Todos muy jóvenes). Dios quiere levantar una generación de fuego para ir a los lugares que nadie se anima. Si no entendiste nunca el propósito de Dios con tu vida, hoy Dios lo quiere clarificar. ¿Sabés por qué? Porque si no tenés en claro para qué te eligió, no tenés idea hacia donde va tu vida. Dios quiere poner en tu vida una carga por una nación, para que ores, para que estudies y te prepares para el momento donde Dios te va a llevar a esa tierra, con el solo objetivo de predicar su Palabra. 
 
Yo siento que hay una generación de valientes y si el Movimiento es Misionero, que bueno que podamos decir a los Presbíteros: “..Hay un ejército de jóvenes que quieren ser misioneros..” Porque yo nunca pensé que iba a estar en esos lugares, pero una vez una palabra me dijo: “..Te voy a ungir y vas a llevar mi Palabra a naciones donde nunca imaginaste, donde nunca pensaste que ibas a ir, pero vas a llevar mi Palabra porque hay mucha necesidad..” 
 
¿Le has preguntado a Dios cómo está su corazón? ¿Qué siente tu corazón por los perdidos? Hay muchas naciones y pueblos que están sufriendo, que no conocen a Dios. Y el corazón de Dios está dolido buscando jóvenes que se puedan alistar en el ejército de los valientes pero no solamente para estar acá; sino para que Dios encienda un fuego en tu alma y te diga: “..Voy a lanzarte a las naciones con una unción que va a desbaratar los planes del infierno..” Pero primero tenemos que decirle: “..Señor perdónanos, perdona mi indiferencia, mi egoísmo, muchas veces solamente quiero las cosas para mí. Hay vidas, pueblos que están sufriendo y yo estoy acá cruzado de brazos..” 
 
Señor, levanta una generación de jóvenes que sientan pasión por los perdidos, por predicar tu Palabra. Que el Movimiento vuelva a ser Misionero porque habrá jóvenes que te quieren decir en esta mañana: “..Señor, acá estoy yo, quiero que pongas una nación en esta mañana en mi corazón..” “..Señor, acá hay un valiente que quiere ponerse en la brecha..” Dice el libro de Ezequiel: "..Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.." (5) Pero Dios pueda encontrar en este Congreso muchos que se quieran poner en la brecha y decirle: “..Dios detén tu juicio, detén tu castigo, acá hay un hombre de Dios, que va a empezar a clamar por ese pueblo que se está perdiendo, va a empezar a clamar por una nación que no te conoce..”
 
Salí de tu conformismo y tu comodidad y decíle a Dios: “..Mostráme la necesidad, mostráme lo que tu corazón está sintiendo, Dios. No te retrases en tu venida pero también úsame en este último tiempo..” Seguramente muchos de esos valientes misioneros están cerca del corazón de Dios y nosotros acá tan cómodos e indiferentes.
 
 
Generación de valientes
En esta mañana, Dios te está diciendo: “..Necesito tu corazón, rendido cien por ciento a este llamado. Necesito que puedas de una vez por todas jugarte por esta santa causa..” Digamos al Señor: “..Señor, yo quiero ser valiente, quiero ser el que estás buscando..” Dijo el salmista: “..Dice el necio en su corazón; No existe Dios, Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quién haga el bien. Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios..” (6) En esta mañana hay muchos entendidos que están buscando tu rostro para ir en contra de esa fuerza del infierno y decir: "..Sí, Dios existe, y se reveló un día en mi juventud en un Congreso y me puso un sentir por un País.." Que en tu oración le puedas decir: "..Señor ¿A dónde me vas a llevar? ¿A qué nación me vas a llevar a predicar tu Palabra?.."
 
Muchos corazones están sintiendo un llamado en esta mañana. Y ese llamado no es para cobardes, es para valientes. Dios va a forjar en tu corazón un carácter valiente. Decíle en esta mañana: "..Señor, yo quiero ser valiente. No quiero que el día que esté en tu Presencia me digas: Fuiste un cobarde, te elegí con un llamamiento santo.." No hay nada más importante en la vida que sentirte un ungido de Dios. Podes tener sueños, metas y anhelos pero nada se compara a que sientas que la unción de Dios sobre tu vida, que sientas que la mano de Dios está sobre tu vida.
 
Déjate marcar por el Espíritu Santo en esta mañana. Mirá a través del Espíritu cuántas naciones necesitan misioneros que vayan a predicar. Esta es una mañana donde tenemos que hacer sentir en el mundo espiritual que algo está pasando. Que por más que el enemigo y el infierno han desatado su ejército, Dios también está preparando su ejército. Jóvenes determinados y valientes que le puedan decir: “..Señor, llévame a las naciones donde nadie se anima, llévame a las comunidades donde iría Jesús..”
 
Es sencillo estar donde están todos. No busques los grandes púlpitos, no busques el reconocimiento, buscá su aprobación, buscá sentirte apto delante de él. Decíle a Dios: "..Yo quiero que me mires, acá estoy. Hacé algo en mi corazón. No quiero más para mí, no quiero más nada, necesito que mi corazón sienta tu corazón.." Un corazón triste, dolido, porque hay una gran necesidad de valientes. Que el nombre de Misionero en el Movimiento se renueve a través de estos jóvenes que digan: "..Señor, yo quiero ser un misionero, quiero llevar tu Palabra a cualquier lugar donde me lleves.."
 
Y en esta mañana Dios está poniendo en muchos corazones, una semilla que irá creciendo y las naciones se sentirán en tu corazón como una necesidad. Y comenzarás a verte ya predicando en esos lugares, llevando la Palabra a los lugares donde en esta mañana Dios está poniendo en tu corazón. Decile a Dios: "..Yo soy el valiente que estás buscando. Yo el corazón que se quiere poner a la brecha.." Amén.
 
Cristian Alvarez (Congreso Juvenil "Tiempos Proféticos" - Campana 2014)
 
(1) Jeremías 1: 4 al 10
(2) 2º Crónicas 7:14
(3) Ester 4:14
(4) Génesis 50:20
(5) Ezequiel 22:30
(6) Salmos 14:1 y 2